La mayoría de los auriculares deportivos se conectan ahora al smartphone por Bluetooth, liberando al usuario del cable del conector. La libertad de movimiento que ofrecen los auriculares inalámbricos es muy apreciable. Los dos auriculares están conectados La única excepción es el Samsung Icon X, en el que cada oreja encaja en un oído de forma independiente (lo que genera cierta ansiedad ante la idea de perderlo; también es el caso de los Apple Airpods, aunque no se venden como auriculares deportivos). Pero aparece una nueva limitación: como estos auriculares inalámbricos funcionan con pilas, deben recargarse regularmente. La recarga suele ser bastante rápida, pero la autonomía varía mucho de un modelo a otro: suficiente para un maratón en la mayoría de los casos, no llega ni a 1 hora y 30 minutos en algunos auriculares. Los fabricantes a veces entregan un cable con sus auriculares inalámbricos para que se pueda utilizar cuando la batería está agotada (esto es especialmente el caso de los auriculares convencionales).